Robert M. Gerstmann

Dentro de los numerosos fotógrafos que trabajaron y crearon gran parte de su carrera en nuestro largo y angosto país, sobresalen algunos como Félix LeBlanc, Pedro Emilio Garreaud, Antonio Quintana, Roberto Montandón, Domingo Ulloa, Enrique Mora, entre muchos otros. Pero el artículo presente lo dedicaremos a conocer una ínfima parte del trabajo de Robert M. Gerstmann, fotógrafo nacido probablemente en Rusia, en 1896. El año es 1924, y Robert Gerstmann se encuentra en el buque “La Coruña”, que zarpa del puerto de Hamburgo con rumbo a Sudamérica.

Su primer destino sería el puerto de Santos en Brasil, pero la mala situación económica y las revueltas populares en aquella ciudad le impidieron desembarcar. A fines de ese año, Gerstmann ya se encontraba en el sur de Chile, con un puesto de trabajo en la Compañía Electro-Siderúrgica e Industrial de Valdivia, que requería sus estudios como ingeniero electro-técnico que había tenido en Berlín.

Un año después, comienza a recorrer de manera incansable gran parte del territorio Boliviano, para volver en 1928 a Chile y establecer así uno de los registros fotográficos más valiosos de nuestra historia. Esta vez, llega a Santiago y decide instalarse en calle Colón (avenida para el día de hoy) y abrir su estudio fotográfico en el Pasaje Matte, pleno centro.

Durante la década de los 30s, a pesar de la mala situación económica reinante, obturó más de 10.000 fotografías que ejercieron un legado visual impresionante hasta el día de hoy. Desde Arica hasta la Antártida, pasó de registrar paisajes urbanos y naturales, a costumbres tradicionales y retratos, hasta fotografías aéreas e industriales.