
En estos tiempos de la fotografía digital, en los que todo el mundo habla de megapixeles y resoluciones, es notable que alguien, en forma disciplinada y rigurosa nos presente la creación de una nueva emulsión argéntica para tomas fotográficas alternativas
Reinhardt Schulz Saip, con esta investigación, ganó el Proyecto Fondart de Fotografía, Línea Investigación.Financiado por el CNCA.Santiago 2018-2019.
Estos son los resultados del proyecto:
El trabajo de investigación química realizado durante un año, con la asesoría del químico investigador de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile Nicolás Yutronic, permitió la obtención de un material negativo de gelatino-bromuro con una fórmula diseñada para el posterior positivado con las técnicas de fotografía alternativa (cianotipo, goma bicromatada, etc). Esto ha permitido preparar placas secas sobre vidrios de diversos formatos para que una vez secos se carguen en un chasis para su traslado y exposición en locaciones o estudio.
Para hacer viable la generación de un dispositivo técnico que ofrezca nuevas posibilidades creativas, se probaron 22 fórmulas diferentes de emulsiones débilmente amoniacales y amoniacales completas en que se variaron las proporciones de los reactivos, la concentración de las soluciones, el uso de diversos tipos de gelatina y modificaciones en el proceso de vertido, agitación y lavado. Además, cada emulsión fue sometida a un promedio de tres variaciones diferentes en los procesos de maduración y refusión, alterando los tiempos y temperaturas, obteniendo así resultados diferentes en sensibilidad y contraste a partir de una misma fórmula. Otras variables introducidas fueron el uso de retardadores de maduración y sensibilizadores.
Cada etapa de trabajo con una fórmula de emulsión fue testeada con una prueba de velo base y exposición para determinar su comportamiento en cuanto a sensibilidad a la luz, nivel de velo base y capacidad de generar una gama tonal completa. Estas pruebas inicialmente se hicieron en papel y luego también en vidrio. Las emulsiones con buenos resultados se utilizaron para intentar mejorar su sensibilidad con procesos de revelado forzado y con otras fórmulas de revelador.

Se realizaron tomas fotográficas inicialmente en papel y luego sólo en vidrio para evaluar los resultados tanto en la calidad de la emulsión como en la correcta adhesión al soporte, limpieza en el proceso de secado, uniformidad en el emulsionado, origen de manchas y abrasiones. Se utilizó una carta gris de 18% de reflectancia Kodak, para la fotometría de luz reflejada con un spot-meter y su incorporación al encuadre junto a una carta de colores. Los datos tales como el número de la emulsión, rapidez ISO, tiempo y temperatura de maduración o refusión final, se registraron para cada una de estas tomas fotográficas como parte de la ficha técnica.

Este proyecto no ha intentado mejorar la producción de la industria fotográfica sino que encontrar un procedimiento para trabajar diversos formatos de negativo fotográfico, para una línea de producción alternativa. Esto puede ser considerado como el encuentro de una nueva ruta en la historia de la fotografía e intentar averiguar que hubiese acontecido si con nuevos métodos se hubiese conservado el proceso manual en que el fotógrafo controlaba todas las variables desde la preparación de su material fotosensible.
Desde una perspectiva más general, este proyecto pudo demostrar la viabilidad técnica de obtener negativos blanco y negro sobre vidrio de hasta formatos de 30×40 cm, con una respuesta tonal adecuada para el trabajo con emulsiones alternativas para el proceso de copiado final.

El trabajo de creación experimental con emulsiones de esta complejidad requiere de constantes pruebas técnicas. Para la ejecución de proyectos artísticos, es necesario considerar una etapa importante pre-producción para poder estabilizar los resultados y así no arriesgarse a un mal resultado en una sesión de tomas fotográficas, esto se traduce en un tipo de trabajo que está lejos de la inmediatez y que requiere de mayor cantidad de tiempo de dedicación que los procesos tradicionales en blanco y negro e incluso que los de la fotografía alternativa. La imagen fotográfica que es el fin último del trabajo con materiales fotosensibles, requiere previamente en la etapa de investigación, de la profundización y experimentación con los procesos químicos. Esta es una búsqueda creativa que se da en la obscuridad del laboratorio fotográfico, que tiene procesos creativos mas propios de la ciencia. Una vez que se resuelven los problemas técnicos, se puede pasar a una etapa en que se hacen viables de utilizar creativamente las innovaciones aportadas a la fotografía alternativa.
Desde un punto de vista personal, considero que la experiencia y el conocimiento adquiridos en la fabricación de nuevas fórmulas de haluro plata, se traduce en una forma de profundizar en el oficio de la fotografía, que es una manera de empujar sus límites técnicos, para luego retornar al territorio de la imagen.